INTIFADA CAÑADA

Materiales: Madera, piedras, video monocanal.
Técnica: Instalación y video.
La obra se inspira en un suceso que ocurrió en el año 2007. La Cañada Real se convirtió en escenario de una protesta que evidenció la precariedad y exclusión social que enfrentan sus habitantes. La manifestación surgió como respuesta al desalojo forzoso de una vivienda en el Sector 5, se convocaron a cerca de 100 vecinos para defender la vivienda que iba a ser desalojada y se creó un enfrentamiento con las fuerzas de seguridad. Durante la protesta, los vecinos recurrieron a piedras para proteger la vivienda, crearon unas barricadas de cajas de madera y las mujeres desde tejados aledaños ayudaron; este hecho fue ampliamente difundido en la prensa y pasó a ser conocido como la intifada de Cañada Real.
La obra se articula a partir de tres elementos: una instalación principal, un video y una serie de posters.
La instalación central está constituida por piedras recogidas en la misma Cañada Real, sobre las que los vecinos y vecinas han plasmado mensajes reivindicativos y de denuncia. Estos mensajes surgidos en su mayoría talleres de activación de la memoria llevados a cabo con la Asociación Tabadol se inspiran en los mensajes que a veces se escriben en bombas, en nuestro caso, convirtiendo las piedras en un canalizador de indignación haciéndolo material y visible. Dichas piedras con mensajes están dispuestas en un dispositivo de forma gradiente, aumentan progresivamente en intensidad a medida que la estructura se va achicando.
El video y los posters acompañan la instalación principal. El video muestra imágenes que evocan a la tensión y los hechos de la intifada que se vivió en Cañada y los posters destacan mensajes y elementos de la memoria colectiva, creando un diálogo con las piedras y contextualizando la experiencia de la comunidad.
