1M2

Materiales: azulejos encontrados, dibón, fotografías impresas sobre papel.
Técnica: Impresión fotográfica y montaje de piezas sobre soporte bidimensional.
Dimensiones: 100cm x 100cm cada pieza.
Estos dos fragmentos de un metro cuadrado de azulejos fueron rescatados de entre los escombros del derribo de la casa de una vecina de Cañada Real. Pertenecían a su cocina, ese espacio que las mujeres que los recogieron recuerdan con cariño por las tardes compartidas tomando el té.
Los hemos dispuesto como metro cuadrado en alusión al problema de la vivienda y sus derribos, acompañados de dos fotografías, una muestra los escombros de la casa demolida; la otra, una excavadora en plena acción. Para las vecinas, estas máquinas son "monstruos que se comen las viviendas", un sonido que significa el miedo permanente a que destruyan tu hogar, donde está tu vida, tus recuerdos, tu historia y tus memorias.
Desde hace más de 15 años, en Cañada real se realizan derribos de viviendas como forma de desahucio, incluso después del realojo de las familias. Estos procesos no solo suponen la pérdida material de viviendas autoconstruidas con esfuerzo e historia, sino que transforman radicalmente el entorno: generan cerros de escombros y basura que la administración no retira, aumentando la sensación de abandono y recordando a diario el desplazamiento forzado.
Que los derribos se ejecuten sin limpieza posterior evidencia una inacción institucional vinculada al racismo estructural. Los escombros acumulados en el mismo lugar donde estaban las viviendas son una estrategia de deshumanización que niega el derecho a la memoria, a una vivienda digna y a unas calles limpias y transitables como en cualquier barrio de la ciudad.
